domingo, 16 de junio de 2013

El orden del caos

Quizás hay cosas,
Que no están sujetas.
Al cambio que uno,
Intenta someterlas.

Yo no se si es así,
Pero me di cuenta una cosa.
Que esto no se trata,
De hacerse el contra.

Quizás la decisión,
De todas estas acciones.
No esté ligada,
A nuestras propias intenciones.

Y no controlarlas,
Sea la mejor opción.
Y jugar en el tablero,
Con alma de peón.

Y que las reglas de la partida.
No las elegimos nosotros,
Sino que estamos dentro.
Del engranaje de otros.

Y dejar que nos abrace,
La fuerza del caos.
Por ese flujo,
Que nos deja desconcertados.

Que nos lleva un rato acá,
Y después nos lleva allá.
Y nos pasan tantas cosas,
Que no alcanzamos analizar.

Pero también después de eso,
Uno observa que pasó.
Y se unen todas las partes,
Y la partida terminó.

Y el todo se acercó.
Y nos dio tranquilidad.
De acomodar la estantería,
Y de volver a empezar.

Entonces dejamos de intentar,
Y de evitar las dolorosas.
Porque hizo eco en nuestra vida,
Que para algo pasan las cosas.

martes, 11 de junio de 2013

El duro

Me ablandé como lo temía.
Se hizo de goma,
El duro que creía.

Lo temía por ciego,
Por no ver.
Por dejar el terror,
Adentro florecer.

Y me hizo mierda,
Me dejé convencer.
Ahora hay que ser fuerte,
Me mintieron una y otra vez.

Así que me ablandé,
Todo aquello que pensaba,
Dejé caer.

No aguantaba,
El miedo de ser.
Uno que no sabe,
Querer a su menester.

Ahora veo cuan malo,
Es no dejarse llevar.
A veces cuesta muy caro,
Esquivar la propia verdad.

Y gracias a esto recobro,
Un poco de integridad.
Ahora siento la paz,
En mi vida personal.

Tardé veinticinco años,
Pasé mucho tiempo en vano.
Con personas que hoy extraño,
Y les podría haber dicho te amo.

Posiblemente seas,
Una de esas personas.
Y entonces cuando te vea,
Mi sonrisa hablará por si sola.

jueves, 6 de junio de 2013

La misma cosa

Entre lo malo y lo bueno,
Acepto lo malo.
Porque veo y extraigo,
Lo que no quiero.

Pero también me endulzo,
Y elijo lo bueno.
Así me dan ganas,
de seguir el vuelo.

Y flotar en el cielo,
De este entrevero.
Con las fuertes alas,
Del presentimiento.

Que me habla sincero,
Y me empuja a hacerlo.
Y se ríe del miedo,
Que me cierra el pecho.

Así es el juego,
De esta vida grandiosa.
Lo bueno y lo malo,
Son la misma cosa.

Pero los necesitamos,
Para poder entender.
El camino que andamos,
Y queremos recorrer.

Y andamos pesados,
Si enfrentamos el placer.
Y andamos mas libres,
Si logramos desprender.