Puede que cuando pienses en música,
Veas una parte del sonido.
Y que llegue únicamente,
Solo lo que te mueve el piso.
Es posible que dividas,
Entre lo que crees música y lo que no.
Y así como si nada,
Descartes a un buen cantor.
Por esto yo te escribo,
Que respires un poco mas.
El sonido no es fallado,
Falla la contrariedad.
Y lo que crees que es horrible,
A otro lo elevará.
Y lo que crees que es divino,
A otro lo hundirá.
Pues lo que importa es la empatía,
Con el mensaje al integrarse.
Y las ondas que te mueven,
Y el hábito del personaje.
Pues no es fea la música,
Cuando decís "No me gusta".
Es feo estar apartando,
De tu vida a esa musa.
El sonido no te induce,
A pensar en lo que crees.
Te da la libertad,
De respirar el presente.
Puede que no te guste,
Pero no es culpa de él.
Es la historia de tu vida,
Que repele al Cannon en Re.
No cierres las puertas,
No impongas tu historia.
Cuando una canción no te gusta,
Olvídate de tu memoria.
Te aseguro vas a disfrutar,
Si no hay tapones en tus oidos.
Lo digo porque lo vivo,
Cuando suena el Sol La Si Do.