lunes, 27 de mayo de 2013

Dale que se hace tarde

¿Por que es tan fugaz,
el pulso del tiempo?
Como una chispa alocada.
O un soplo que te eleva entero.

¿Por que eso que será el final,
visto desde acá es el principio?
Y ya,
No es más.

Y cuando uno frena a cero,
Y dispone a acomodarse.
Tan claro se hace el tiempo,
que no duele estremecerse.

Y si estamos apurados,
El tiempo es finito.
Si nos ponemos nerviosos,
Es miserable y chiquitito.

Si estamos tranquilos,
El tiempo se hace eterno.
Y se agiganta sin limites,
El mundo interno.

Entonces no es ahora,
Lo que llamamos tiempo.
Sino que es una imagen,
De nuestro propio juego.

Por lo tanto no importa,
La cantidad de momentos.
Sino estar tranquilo,
Y viajar contento.