viernes, 11 de octubre de 2013

El celeste de esos ojos

Una vez me tope sin quererlo.
Con una mirada celeste.
El impacto ahondó en mi cuerpo,
Cuando el contacto hizo presente.

Fué tan preciosa que quedé inmóvil,
como una estatua sin razón.
Me pegó fuerte el vistazo,
y lo guarde en mi corazón.

Como una eufoglia efervescente.
O un regalo del señor.
O una eterna serenidad.
Que demostraba feliz su suerte.

Como me gustaría,
revivir ese momento.
Cuando el iris de esos ojos,
iluminaron todo el cielo.

O era todo el cielo,
Que ponía su color,
En esos ojos celestes,
Que me miraban desde dios.

Por favor,
¡Que linda experiencia!
¡Que belleza por favor!