amor te envié esa vez,
Cuando íbamos caminando juntos
Y que ya nunca recibiré.
Se que no es de este modo
como funcionan las cosas.
Que cuando uno da,
lo que recibe no importa.
Pero no puedo negarme
a mi mismo una cosa.
Me dolió mucho lo que hiciste
yo no merecía tal congoja.
Dios sabe cuanto me esforcé,
En demostrarte que eras la reina.
Pero en el feudo de las diosas,
No usa balanza quien hace las reglas.
Esto paso hace tiempo,
Solo que ahora me acuerdo.
Y sigo sin respuestas,
sobre el por que de los decretos.
Hasta nos unió una estrella fugaz
y apadrino nuestro camino.
Y no creíste en ello,
y cambiaste ese destino.
Igual nada puedo yo hacer.
No se puede obligar a nadie.
Es solo que ese año;
Haberte entregado tanto,
no me hizo tan feliz.
Me hizo bastante daño.
Ahora se hace poesía,
La traba de tal sentimiento.
Son recuerdos que me marcan,
Para seguir escribiendo el cuento.