Es grande el sentimiento.
Los tiempos seductores te invitan a bailar.
¡Ay Cesaria! ¡Recien te conozco Evora!
La esperanza. Serpentea sobre tus labios.
El ritmo mece tu sincronario.
Que huele a feminidad.
Intento tu libertad.
¡Negra!
¡Negra!
Yo me estremezco en tu bondad.
Y voy a la mitad el vaso.
Pintas el destino de negro, Cesaria.
Y en la madrugada la vida es solo una.
Y la tristeza profunda.
Y la verdad desnuda.
Es un fruto prohibido.
Cesaria.
Medio en pedo y el vaso sigue a la mitad.
Como toda a música do mundo...