Lo se porque me hace divertir a mi.
Y la alegría me hace sentir un ave.
De colores intensos, de vuelo plano. De pecho blanco y aliento inmortal.
Voy rasante al piso
demostrando el deleite
observando al oriente
el saliente
del sol.
Nos estamos divirtiendo.
Lo se porque me posé en la cima de ese árbol.
Y ella se posó también...